16/03/2022

Gabriel Boric asumió la presidencia de Chile

El 11 de marzo, asumió la presidencia de Chile Gabriel Boric. El ex líder estudiantil que derrotó al candidato de ultraderecha Antonio Kast en el balotaje tiene 36 años y se convirtió en el presidente más joven de la historia del país trasandino.


Desde Chile, Kike Ortega, coordinador de Radio Juan Gómez Millas [Descargar]

Por Kike Ortega, coordinador de Radio Juan Gómez Millas de Santiago de Chile.

Asumió el nuevo presidente Gabriel Boric en un clima marcado por las altas expectativas de transformación que ha expresado la población, los anuncios de un gobierno ciudadano y algunos gestos políticos importantes por parte de las nuevas autoridades. El cambio de mando, ofrecido como fiesta ciudadana republicana, se llevó a cabo con diversas personalidades y mandatarios de la región.

Citas a Allende, un nuevo estilo de oratoria y elocuencia desde el estado, ministros que usan zapatillas, que llegan en transporte público al barrio cívico, celebraciones oficiales en barrios populares, han sido algunos de estos gestos que están impactando luego de un gobierno nefasto, sin alma y con empatía cero como lo fue el segundo mandato de Sebastían Piñera. Un anunció importante fue el levantamiento de 139 querellas por ley de seguridad interior del estado que afectan a numerosos jóvenes detenidos desde las protestas en 2019 y 2020.

Gabriel Boric Font, nuevo presidente de Chile, electo con más de 4,6 millones de votos, toma las riendas de un país con diversos frentes en crisis: Un aumento importate de los contagios de Covid19, por las bajas en las medidas de prevención y cuidado. Una inflación no vista en décadas que tiene los precios de los productos básicos por las nubes, siendo ya Chile un país caro dentro de la región, la calidad de vida disminuye a pasos abismales en especial para los sectores medios y populares. Además, la crisis migratoria en el norte de Chile, que mantiene un éxodo constante de familias desde el extremo norte al centro del país, requerirá medidas claras y urgentes.

No la tiene fácil el nuevo gobierno, ya que las expectativas son altas, las promesas en temas de educación, previsión social, medioambiente y derechos de las mujeres fueron hechas, desconociendo que el congreso está empatado en cuanto a fuerzas políticas. Cabe mencionar que para sostener la gobernanza, Boric y el Frente Amplio, coalición progresista surgida en 2017, debieron hacer alianzas no solo con el partido comunista, sino también con la vieja casta política de la Concertación, ligada al bloque gobernante durante Lagos y Bachelet.

Otro punto central de la agenda del nuevo gobierno tiene que ver con el establecimiento del diálogo con el pueblo mapuche, que vive desde hace años bajo un régimen de militarización y violencia de estado, paramilitarismo ligado a la empresa forestal, que fue acelerado por Piñera al declarar estado de excepción en la zona desde hace 6 meses.

Justamente ayer martes 15, la nueva ministra del Interior, Izkia Siches, realizó una visita sorpresiva a una de las comunidades emblemáticas de la resistencia y ¿qué pasó? Fue recibida por advertencias de balazos al aire al tratar de acercarse. 

Siches, líder natural del gremio médico por años y hoy figura fundamental del oficialismo, tuvo que retroceder y junto a todo el gobierno, reconocer que las cosas no se pueden hacer improvisando un diálogo, cuando en los últimos años las comunidades sólo han recibido violencia, muerte y despojo. La derecha festinó el episodio llamando a sostener la militarización, contexto muy favorable para empresas forestales y empresas de la seguridad privada, todas empleando a ex policías y ex uniformados.

A 5 días de inicio del nuevo gobierno de Boric, ya tenemos nuevos gestos políticos, algunos errores de cálculo y expectativas altas, que de no cumplirse, no es desde la derecha o sectores conservadores desde donde vendrá el reclamo, sino desde los movimientos sociales, donde miles de chilenos y chilenas que desde el estallido social están demandando cambios profundos en la estructura de nuestra democracia. La libertad de cientos de jóvenes presos políticos de la revuelta por la represión de Piñera, sigue siendo una bandera fundamental para la confianza. Las ansias de un nuevo Chile que se expresaron durante meses en las calles de todo el país, no caben en un programa de gobierno, por más juvenil que se muestren las nuevas autoridades.

La Convención constituyente, organismo que debate y redacta la nueva constitución propuesta en noviembre de 2019, ha hecho importantes avances, justamente ayer se reconocieron los derechos sexuales y reproductivos en el pleno, dando luz verde a las demandas de despenalización del aborto y educación sexual integral, consignas claves de los feminismos que han protagonizado las luchas en nuestro país. 

Los sectores conservadores han visto no avanzar sus intereses en especial en materia de recursos naturales y temas económicos, por lo que ya circulan ánimos y campañas que seguramente llamarán a rechazar el texto final en el plebiscito de salida que se fijó como paso final de la aprobación de la nueva carta magna.

Tremendo desafío para la nueva administración que de no aprobarse la nueva constitución, nos dejaría otra vez bajo la sombra de un marco legal hecho en dictadura, que hasta la fecha ha demostrado no garantizar derechos sino proteger inversiones y estructuras económicas de saqueo de recursos, despojo de la riqueza y ser el sostén fundamental de la desigualdad en Chile.

Comienzo duro y desafiante para Gabriel Boric, quien ya anunció que su primera visita internacional será a Argentina en el mes de abril, aceptando la invitación de Alberto Fernández.


PROGRAMA: Panorama Sur

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